miércoles, 6 de agosto de 2008


LA PERIODISTA OLGA MARTÍN LUJÁN PREGONÓ ESTE AÑO LAS FIESTAS DE SANTA CRISTINA, EN LAS MEDIANÍAS GUIENSES




La periodista Olga Martín Luján fue la pregonera este fin de semana de las fiestas de Santa Cristina, en las medianías guienses, que celebró su Día Principal este domingo 3 de agosto.

La pregonera de este año, que nació y vivió gran parte de su juventud en este pago de la zona Alta del municipio de Santa María de Guía además de recordar la historia sobre el origen y la evolución de este barrio recordó junto a los presentes hizo un emotivo “las experiencias, las dificultades y las alegrías que compartimos allá por la década de los 60, 70 y principios de los 80”.

Tal y como Olga Martín refirió “Santa Cristina aparece muy poco en los libros de historia, quizá porque en este pueblo no se han hecho grandes hazañas, aunque yo considero que son las historias cotidianas, sencillas y entrañables las que hacen verdaderamente la historia. Y la gente que ha nacido o vivido en estos campos es la que ha escrito y sigue escribiendo la historia de Santa Cristina. De hecho, cuando hablamos de esta zona lo asociamos casi todo, caminos, casas, tierras..., con personas con nombre y apellidos”.

Asimismo, la pregonera destacó en su intervención que “Santa Cristina no tiene un patrimonio arquitectónico que le caracterice. Pero los pueblos no son sólo sus calles, sus plazas, sus museos, sus torres o sus campanarios. Al pueblo lo hacen su tierra, sus tradiciones, sus costumbres, y sobre todo su gente, y Santa Cristina tiene los dos ingredientes necesarios para el progreso, tiene buena tierra y tiene buena gente”.

Mención especial realizó la pregonera a las mujeres, de las que destacó su fortaleza y su capacidad de trabajo y recordó la dureza de sus vidas en un lugar donde la llegada del agua corriente no llegó hasta la década de los 60: “Como no teníamos agua corriente había que ir con las primeras luces del día al chorro o a la fuente a buscar el agua, y a la acequia a lavar la ropa. Por aquella época era frecuente ver a las mujeres por los caminos con un bernegal, una tina o una cesta en la cabeza” explicó.

“Las mujeres de estos pagos segaban, sembraban, ordeñaban, ayudaban con las yuntas a surcar las tierras, tostaban el millo, hacían el queso, iban a por leña, limpiaban la casa, barrían los patios y hasta los caminos, cuidaban de los niños y de los abuelos..., todo a la vez y sin descanso. No había fines de semana ni tregua para ellas, que hasta hace pocas décadas incluso daban a luz en su propia casa”.

Tras numerosos y entrañables recuerdos de su infancia y juventud, la pregonera concluyó con un último recuerdo para “los que ya no están con nosotros” y una calida bienvenida “a todos aquellos que, no habiendo nacido en Santa Cristina, se han incorporado como nuevos vecinos a nuestra forma de vida. Aquí seguro que han sido bien recibidos”.